Jamás es perdido el bien que se hace.
La abundancia me hizo pobre
La actividad es lo que hace feliz al hombre.
La adquisición de cualquier conocimiento es siempre útil al intelecto, que sabrá descartar lo malo y conservar lo bueno.
La altivez es útil, todo hombre debe ser altivo.
La amistad es la confianza que hace que haya amor en este mundo.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
La avaricia es el descontrol de una persona hacia la que nos hace volvernos locos.
La belleza es tan útil como lo útil. Tal vez más.
La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla y adorarla.
La belleza, como el dolor, hace sufrir.
La buena conciencia es tan alegre, que hace alegres a todas las molestias de la vida.
La buena gente hace un daño enorme. Y por supuesto, el peor daño es conceder tanta importancia a la maldad. Es absurdo dividir a la gente en buena y mala. La gente es encantadora o aburrida.
La ciencia daña tanto a los que no saben servirse de ella, cuanto es útil a los demás.
La ciencia instrumental o de las máquinas, es nobilísima, y útil más que todas las otras; por su mediación todos los cuerpos animados, capaces de movimiento, realizan sus operaciones. Esos movimientos nacen del centro de gravedad colocado entre pesos desiguales, y estos cuerpos poseen pobreza o riqueza de músculos y palancas y contrapalancas.
La ciencia más útil es aquella cuyo fruto es el más comunicable.
La conciencia hace que nos descubramos, que nos denunciemos o nos acusemos a nosotros mismos, y a falta de testigos declara contra nosotros.
La concordia hace crecer las pequeñas cosas, la discordia arruina las grandes.
La correción hace mucho, pero el ánimo hace mucho más.
La cortesía es como el aire de los neumáticos: no cuesta nada y hace más confortable el viaje.
La costumbre es, en muchos casos, mala consejera. Hace que tomemos la injusticia por justicia y el error por verdad.
La costumbre hace ley.
La cuestión está en qué tanto se hace con lo que se sabe.
La desesperación es la anarquía de la esperanza.
La desesperanza está fundada en lo que sabemos, que es nada. Y la esperanza sobre lo que ignoramos, que es todo.