Tenemos la suficiente religión para odiarnos unos a otros, pero no la bastante para amarnos.
Tengo dos problemas para jugar al fútbol. Uno es la pierna izquierda. El otro es la pierna derecha.
Tengo yo la entrada de tus recuerdos, quietos, encerrados en mis caricias: forma de tu vida.
Toda alegría no es más que un olvido momentáneo de la tragedia esencial de la vida.
Todo aquello que logran o dejan de lograr en su vida, es el resultado directo de sus pensamientos.
Todo cuanto hemos entendido, reflexionado y comparado está dispuesto para servir a la razón.