Si el sexo no fuese la cosa más importante de la vida, el Génesis no empezaría por ahí.
Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo.
Si la muerte no fuera el preludio a otra vida, la vida presente sería una burla cruel.
Si la pasión, si la locura no pasaran alguna vez por las almas… ¿Qué valdría la vida?
Si me mezclo en la vida, exagero su importancia; y si me alejo de ella, exagero su insignificancia.
Si no cortas tus ataduras durante la vida, ¿qué esperanza de liberación tendrás durante la muerte?