Ryunosuke Agutawa, escritor japonés, antes de quitarse la vida, compuso una lista de suicidas históricos en la que incluyó a Cristo.
Sabemos tan poco acerca de la vida. ¿Cómo podremos saber algo acerca de la muerte?
Saber envejecer es la obra maestra de la vida, y una de las cosas más difíciles en el dificilísimo arte de la vida.
Saber morir cuesta la vida.
Saber para prever, a fin de poder.
Sal de la vida es la amistad.
Se advierte: Las Autoridades Sanitarias pueden ser perjudiciales para la salud.
Se borrará en tus labios la forma de los míos, y el cielo de tu vida tendrá un color distinto al de mi corazón.
Se encuentran muchos hombres que hablan de libertad, pero muy pocos cuya vida no se haya consagrado, principalmente, a forjar cadenas.
Se eternizó el instante, porque al verte sobre ti se volcó toda mi vida.
Sé fuerte cual pantera para hacer su deseo, ágil como corzo, valiente cual león.
Se ha dicho que hace falta poseer muchas lenguas para poder pensar conscientemente en la propia. No hay nada más exacto. Cada idioma es una visión del mundo.
Se necesita más genialidad para hacer el amor que para liderar ejércitos.
Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar.
Se necesitan virtudes más grandes para soportar la prosperidad que la suerte adversa.
Se piensa que lo justo es lo igual, y así es; pero no para todos, sino para los iguales. Se piensa por el contrario que lo justo es lo desigual, y así es, pero no para todos, sino para los desiguales.
Sé que no tienes nada. Por ello te pido todo. Para que tengas todo.
Se repartió mi alma para formar tu alma. y fueron nueve lunas y fue toda una angustia de días sin reposo y noches desveladas.
Se requiere de mucha desesperación, insatisfacción y desilusión para escribir unos pocos buenos poemas. No es para todo el mundo ya sea para escribirlos o siquiera leerlos.
Se tardan veinte o más años de paz para hacer a un hombre, y bastan veinte segundos de guerra para destruirlo.
Se tiende a honrar a quien ha dedicado toda su vida a una única empresa, lo cual es justo, pero quien quema toda su vida en un fuego de artificio, que dura un instante, testimonia con mayor precisión y pureza los valores auténticos de la vida humana.
Se tiene el talento para honrarse con él, no para deshonrar a los demás.
Se valiente y cree en levantarte para defender aquello en lo que crees.
Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte.
Según las estadísticas, existen treinta y cinco millones de leyes para hacer cumplir los diez mandamientos.