Que cada hombre construya su propia catedral. ¿Para qué vivir de obras de arte ajenas y antiguas?
Que no se oiga ya que los ricos devoran a los pobres, y que la justicia es sólo para aquéllos.
Que seria de tu felicidad, radiante astro, si no tuvieras aquellos para los que brillas.
Quedarse en lo conocido por miedo a lo desconocido, equivale a mantenerse con vida pero no vivir.