La televisión nos proporciona temas sobre los que pensar, pero no nos deja tiempo para hacerlo.
La tontería se coloca siempre en primera fila para ser vista; la inteligencia detrás para ver.
La única educación eterna es esta: estar lo bastante seguro de una cosa para decírsela a un niño.
La venganza solo es dulce para aquellos a los que el rencor les ha tergiversado el gusto.
La verdad necesita de dos hombres para ser descubierta: uno para decirla y otro para entenderla.
La verdad tiene dos sabores: uno dulce, para el que la dice, y otro amargo, para el que la oye.
La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada.
La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero.