La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.
La única fe salvadora es la que se arroja así en Dios, para la vida y para la muerte.
La vida es demasiado corta para perder el tiempo en personas que no te respetan, aprecian y valoran.
La vida es una tragedia para los que sienten, y una comedia para los que piensan.
La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla.
Lo que se necesita para conseguir la felicidad, no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado.