Vencer sin peligro es ganar sin gloria.
Veo los peligros de la vida presente; peligro en el mar, peligro en la tierra y peligro en los falsos hermanos.
Virtualmente, cada gran avance tecnológico en la historia de la especie humana, desde el invento de las herramientas de piedra y la domesticación del fuego, han sido éticamente ambiguos.
Ya no existe el mayor peligro de los viajes maritimos: Los capitanes ya no pueden celebrar matrimonios entre los pasajeros.
Yo juro que vale más ser de baja condición y codearse alegremente con gentes humildes, que no encontrarse muy encumbrado, con una resplandeciente pesadumbre y llevar una dorada tristeza.
¡Ay, hermanos, ese dios que yo creé era obra humana y demencia humana, como todos los dioses!.
¡oh, miseria humana, a cuántas cosas te sometes por el dinero!.
¿Cuándo serán nuestras consciencias lo suficientemente sensibles como para impedir la miseria humana antes de que nos avenga?.
¿qué es la vida humana en este mundo inconstante? nada más que un instante.