Apresúrate; no te fíes de las horas venideras. El que hoy no está dispuesto, menos lo estará mañana.
Aquel que lleva en el corazón una visión maravillosa, un ideal noble, algún día lo realizará.
Aquello que sale del corazón, lleva el matiz y el calor de su lugar de origen.
Así como el ignorante está muerto antes de morir, el hombre de talento vive aun después de muerto.
Aún en el sueño más profundo, saber que eres tú. Y más aún: oír el sonido de tu corazón. Y besarlo.