Quien ama esperando una recompensa está perdiendo el tiempo.
Quien busca la felicidad fuera de sí es como un caracol que caminara en busca de su casa.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Quien confunde esposa con esclava, está confundiendo amor con propiedad.
Quien crea que su propia vida y la de sus semejantes está privada de significado no es sólo infeliz, sino que apenas es capaz de vivir.
Quien está en la mar: navega; y opina quien está en tierra.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Quien hijo tiene en la guerra, muerto está y vivo le espera.
Quién mal casa, tarde enviuda.
Quien no está conmigo, está contra mí.
Quien no está ocupado en nacer, está ocupado en morir.
Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen.
Quien reconoce que odia a su madre está en los umbrales de la salud mental.
Quien sólo vive para sí, está muerto para los demás.
Quien vive como yo no muere: se acaba, se marchita, se desvegeta. El sitio donde estuvo sigue sin él estar allí, la calle por donde caminaba sigue sin que él sea visto en ella, la casa que habitaba es habitada por no él.
Quienes no saben llorar con todo el corazón, tampoco saben reír.
Quienquiera que cultive la fantasía en el arte está un poco loco. Su problema estriba en hacer interesante esa locura.
Quiero que todos sepan que te quiero: deja tu mano, amor, sobre mi mano. Sobre mi corazón, deja tu sello.
Quisiera una velada de placer inagotable... ¡Y tu corazón tallado con mis besos!.
Recordad que la educación depende de la formación del corazón.
Reí de buena gana, mientras me temblaban las piernas y también el corazón.
Reino en lugar ajeno no está seguro.
Resulta que Dios está desnudo. El que no quiera verlo que no mire.
Ruego constantemente a Dios para que nazca sobre esta tierra algún gran espíritu, hombre o mujer, encendido en la piedad divina, capaz de librarnos de nuestros horrendos pecados contra los animales, salvar las vidas de criaturas inocentes.
Ruido de serrucho Esta media noche de invierno Ruido de pobreza.