Mi corazón me duele a mí. Y no debiera dolerme a mí, porque no vive de mí, ni vive para mí.
Mi misión es matar el tiempo y la de éste matarme a su vez. Se está bien entre asesinos.
Mientras más preguntamos sobre quienes somos, menos respuestas obtenemos de hacia donde vamos.
Mira a la derecha y a la izquierda del tiempo y que tu corazón aprenda a estar tranquilo.
Mis críticas son ligeras y sin hiel, porque no la hay en mi corazón, y la detesto en literatura.