Las palabras hacen versos, únicamente el corazón es poeta.
Las pasiones son los viajes del corazón.
Las personas melancólicas gozan lamentándose los secretos del corazón.
Las recompensas espirituales son las que realmente me han permitido vivir esta vida.
Las tres cosas más difíciles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Las utopías nacen solamente dentro de aquellas culturas donde se encuentra claramente diseñada una edad feliz que desapareció.
Las verdades que revela la inteligencia permanecen estériles. Sólo el corazón es capaz de fecundar los sueños.
Le hablo a dios pero el cielo está vacío.
Le sangraban los ojos, nunca el corazón.
Llegó la primavera un camino pequeño donde incluso el sonido del viento no puede ser oído.
Llevadme, por piedad, a donde el vértigo con la razón me arranque la memoria. ¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme con mi dolor a solas!.
Lo malo de una mujer con el corazón roto es que empieza a repartir los pedazos.
Lo maravilloso está ahí, al alcance de la mano.
Lo más perfecto que hay en el hombre está libre del poder de los hombres.
Lo mejor que puedes dar a tu enemigo es el perdón; a un oponente, tolerancia; a un amigo, tu corazón; a un niño, buen ejemplo; a un padre, respeto; a tu madre, sentirse orgullosa; a ti mismo, quererte; a todo hombre, caridad.
Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo.
Lo peor y más peligroso del que duerme es creer que está despierto y confundir sus sueños con la realidad.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Lo que está delante de nosotros y lo que está detrás es poco importante comparado con lo que reside en nuestro interior.
Lo que está en nuestro poder hacer, también está en nuestro no poder hacerlo.
Lo que hagamos en esta vida, tendrá eco en la eternidad.
Lo que hoy siente tu corazón, mañana lo entenderá tu cabeza.
Lo que no está prohibido está permitido.
Lo que se necesita para conseguir la felicidad, no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado.
Lo que seduce nunca suele estar donde se piensa.