La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse.
Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten.
Las mejores cartas de amor de una mujer son siempre las escritas al hombre que está traicionando.
Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón.