Ese beso que a tiempo me pediste temblando esta noche en mis labios es granada en sazón.
Esos pliegues de tu vestido, esas líneas de tus caderas, esos latidos del corazón...
Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón.
Esta es mi vida, un oscuro trabajo, un intenso anhelar, las rosas de mi patio y mi vacío hogar.
Esta juventud entusiasta es bella. Tiene razón, pero aunque estuviera equivocada, la amaríamos.
Esta noche está en nuestras manos decir alguna verdad que ya, que ya mentimos a diario.
Esta noche se oirá dentro de tu piel. No hay ningún momento, que se pueda comparar al amor.