El amor jamás se pierde, si no es correspondido, retornará, suavizará y purificará el corazón.
El amor no está en el otro, está dentro de nosotros mísmos; nosotros lo despertamos. Pero para que despierte necesitamos del otro.
El amor no se mira, se siente, y aún más cuando ella está junto a ti.
El amor que dejaste en mi corazón me ayudará a encontrarte.
El amor se hace con el corazón y se deshace con los sentidos.
El antagonismo crece en todas partes donde se manifiesta la vida. En la lucha eterna entre el alma individual y el alma social.
El aprendizaje es un simple apéndice de nosotros mismos; dondequiera que estemos, está también nuestro aprendizaje.
El arte de escribir historias está en saber sacar de lo poco que se ha comprendido de la vida todo lo demás; pero acabada la página se reanuda la vida y uno se da cuenta de que lo que sabía es muy poco.
El arte de vivir esta en saber ver lo favorable.
El arte del comerciante consiste en llevar una cosa desde un sitio donde abunda a otro donde se paga cara.
El arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también ésta tiene alma.
El arte nace en el cerebro y no en el corazón.
El arte sólo ofrece alternativas a quien no está prisionero de los medios de comunicación de masas.
El auténtico yo es la mejor parte del ser humano. Es la parte de ti que ya se preocupa, que ya esta apasionada sobre la evolución. Cuando tu auténtico yo milagroso se despierta y se vuelve más fuerte que tu ego, intentarás marcar una diferencia en el mundo. Literalmente entrarás en una alianza con el principio creativo.
El autor es el que menos cobra... De la edición de mi novela Corazón tan blanco, por la que el lector paga ocho dólares, yo me llevo sólo 40 centavos.
El barco en que he de ir está en el puerto; a éste seguirá otro en que tú vayas. Te esperarán mis brazos, no se en dónde... tal vez en algún puerto... ¡en una playa!
El bien público está formado por un buen número de males particulares.
El buen sentido es el que mejor está repartido entre todo el mundo.
El burgués no tolera en su casa nada que no entienda.
El caballero de la fe está solo en todo momento.
El camino de la civilización está pavimentado con envases de hojalata.
El camino misterioso va hacia el interior. Es en nosotros, y no en otra parte, donde se halla la eternidad de los mundos, el pasado y el futuro.
El carácter humano es como una balanza: en un platillo está la mesura, y en el otro la audacia. El mesurado tímido y el audaz indiscreto son balanzas con un brazo, trastos inútiles.
El carácter mercantil está dispuesto a dar, pero sólo a cambio de recibir; para él, dar sin recibir significa una estafa.
El casado casa quiere.