Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.
Si el hombre no ha descubierto nada por lo que morir, no es digno de vivir.
Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol.
Sostengo que quien infringe una ley porque su conciencia la considera injusta, y acepta voluntariamente una pena de prisión, a fin de que se levante la conciencia social contra esa injusticia, hace gala, en realidad, de un respeto superior por el derecho.
Sueño con el día en que el bien derrotado vencerá al mal triunfante.
Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas.
Todo trabajo que enaltece la humanidad tiene dignidad e importancia y debe emprenderse con excelencia esmerada.
Tú puedes, tú deberías, y si eres lo suficientemente valiente para empezar, tú lo harás.
Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual.