El hombre es esencialmente un ser social; con mayor razón, se puede decir que es un ser familiar.
El hombre es un ser social cuya inteligencia exige para excitarse el rumor de la colmena.
El mejor destino que hay es el de supervisor de nubes, acostado en una hamaca mirando al cielo.
El respeto a la vida es fundamento de cualquier otro derecho, incluidos los de la libertad.
El soltero es el tigre que escribe ochos en el piso de la soledad. No retrocede ni avanza.
El universo con todas sus pompas y con toda su hermosura es un caos para el hombre sin fe.