Tenía tan mala memoria que se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo.
Toda guerra termina en que: sobre el cuerpo del vencido cae exhausto el cuerpo del vencedor.
Todo cuanto hemos entendido, reflexionado y comparado está dispuesto para servir a la razón.
Trabajemos por y para la patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos.
Y es que en este mundo traidor, no hay verdad ni mentira: todo es según el cristal con que se mira.
Yo no tendría ningún interés en escribir si supiera de antemano lo que va a pasar en mis cuentos.
¡La Iglesia de hoy no necesita "cristianos a tiempo parcial", sino cristianos de una pieza!
¿estamos en el mundo? ¿este río es el río o es una cinta de sueño que se va hacia la muerte?.
¿No tienes enemigos? ¿Es que jamás dijiste la verdad o jamás amaste la justicia?