No puede existir bondad alguna donde no haya conocimiento de ella.
No sé qué hacer, dónde buscar mis palabras más verdaderas, cómo decirte que llevo en la mirada reflejado tu pecho, y los brazos me caen, como en derribo, al verte aquí, a mi lado, morena, lejos siempre.
Nuestra Patria ha de ser libre e independiente de toda Potencia extranjera o se hunde la isla.
Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la Patria.
Nunca vaciles en tender la mano; nunca titubees en aceptar la mano que otro te tiende.
Para la ciencia no debe existir posibilidad de contradicción, y allí donde se presenta concluye el discurso científico.
Parecía que tus palabras me arrastraban, era todo tan nuestro de verdad, tan bello de verdad, tan sencillo.
Pero ante todo piensa en esta patria, en estos hijos que serán un día nuestros: el niño labrador, el niño estudiante, los niños ciegos.
Pero hoy, que hemos crecido tanto, vamos, dame la mano y todo volverá.
Por eso América: si quieres la paz, trabaja por la justicia. Si quieres la justicia defiende la vida. Si quieres la vida, abraza la verdad, la verdad revelada por Dios.
Por la Cruz, por la Patria y su gloria denodados al campo marchemos: si nos niega el laurel la victoria, del martirio la palma alcancemos.
Porque eso es la muerte: vivir ese instante dominado tan sólo por ese instante.
Prefiero ser misógino a machista; es mejor no soportar a una mujer que despreciarla.
Que mi reino no sea la soledad del héroe pensativo, sino tu fortaleza amurallada.
Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz sino viene acompañada de equidad , verdad, justicia, y solidaridad.
Quien gobierna podrá contar siempre con la cobardía de los argentinos.
Quisiera ay tantas cosas más quisiera. Revelar tus ojos, celebrar tu nombre y salir contigo disfrazado de horizonte.
Sal de la vida es la amistad.
Sed justos lo primero, si queréis ser felices. Ese es el primer deber del hombre; y ser unidos, y así apagaréis la tea de la discordia y venceréis a vuestros enemigos, y la patria será libre y salva. Yo obtendré la mayor recompensa, la única a que aspiro, al veros libres, felices, independientes y tranquilos.
Según de donde se mira, al uno le ves el lomo pues y al otro la barriga.
Ser hombre significa desde ahora ser guerrillero de la libertad.
Si del amor hacemos la meta más cierta y el más cierto placer de nuestras vidas, ello se debe a que, por serlo para serlo, debe soñarse ilimitado sólo porque es, fatalmente, limitado.
Si eres mi sangre cómo no estás en mis venas, pasando y repasando mi corazón que no duerme.
Si no existiera la provocación, el relato se cristalizaría en formas estereotipadas. Y si no hay riesgo ¿para qué escribir?.
Si nos alejamos de Dios, ¿quién nos garantiza que un día un poder humano no reivindique de nuevo el derecho a decidir qué vida humana vale y cuál no vale?