Puestos a elegir entre la verdad y el placer de buscarla, elegiríamos lo segundo.
Que dos y dos sean necesariamente cuatro, es una opinión que muchos compartimos. Pero si alguien sinceramente piensa otra cosa, que lo diga. Aquí no nos asombramos de nada.
Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz sino viene acompañada de equidad , verdad, justicia, y solidaridad.
Quien abre todas las puertas puede cerrarlas todas.
Quien ama sabiendo por qué ama, no ama.
Quien conserva su cabeza de niño, conserva su cabeza.
Quien dice la verdad, casi no dice nada.
Quien escribe lo que le gusta a los demás puede ser un buen escritor pero nunca será un artista.
Quien gobierna podrá contar siempre con la cobardía de los argentinos.
Quien ha visto vaciarse todo, casi sabe de qué se llena todo.
Quien hace un paraíso de su pan, de su hambre hace un infierno.
Quien me tiene de un hilo no es fuerte; lo fuerte es el hilo.
Quien perdona todo ha debido perdonarse todo.
Quien se queda mucho consigo mismo, se envilece.
Quien te quiere, si te quisiera solamente a ti, no podría quererte, porque no sabría como a quién ni como a qué quererte.
Quien va de fuego en fuego, muere de frío.
Quieren que me haga diferente. Y sin ellos hacerse diferentes y sin nada hacerse diferente.¿Y de qué me haría diferente?.
Quisiera ay tantas cosas más quisiera. Revelar tus ojos, celebrar tu nombre y salir contigo disfrazado de horizonte.
Saber morir cuesta la vida.
Sabes tanto de mí y no me comprendes. Saber no es comprender. Podríamos saberlo todo y no comprender nada.
Sal de la vida es la amistad.
Se me abre una puerta, entro y me hallo con cien puertas cerradas.
Se puede no deber nada devolviendo la luz al sol.
Sé que no tienes nada. Por ello te pido todo. Para que tengas todo.
Se vive con la esperanza de llegar a ser un recuerdo.