La sonrisa es el idioma general de los hombres inteligentes. Sólo son tristes los tontos y los delincuentes.
...y hablando del amor podemos hablar de él sin sentirlo, sin tocarlo, olerlo, darlo, regalarlo, donarlo... hasta entonces, no hablemos de ello.
A las palabras de amor les sienta bien un poquito de exageración.
A quien nos justifica nuestra desconfianza llamamos enemigo, ladrón de una esperanza.
A veces creo que el mal es todo y que el bien es sólo un bello deseo del mal.
A veces de noche, enciendo la luz para no ver mi propia oscuridad.
A veces estoy como en un infierno y no me lamento. No encuentro de qué lamentarme.
A veces hallo tan grande a la miseria que temo necesitar de ella.
Al poder le ocurre como al nogal, no deja crecer nada bajo su sombra.
Algo así como eso que percibimos siente un pajarito que tenemos aprisionado en un puño cuando oye y ve cruzar el espacio a sus congéneres libres.
Algunas cosas se hacen tan nuestras que las olvidamos.
Amar es lo contrario de utilizar.
Amar un sistema requiere conocerlo, el que lo ama es sabio, porque entiende las interconexiones entre todos los elementos
Antes de recorrer mi camino yo era mi camino.
Antes había países pacíficos y países agresivos. Ahora todos quieren la paz. Y para asegurarla, fabrican más armas que nunca.
Aqui yace boca arriba uno que cayó de bruces muchas veces en la vida.
Aun pido enseñanza; pero ya no al hombre, sino a quien no recibe enseñanza del hombre.
Ayudadme a comprender lo que os digo y os lo explicaré mejor.
Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien.
Buscad leyendo y hallaréis meditando.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Canto, pues a tocar este otro punto; y con ritmo más llano todavía: que nos incumbe a todos este asunto.
Casi no he tocado el barro y soy de barro.
Casi siempre es el miedo de ser nosotros lo que nos lleva delante del espejo.
Cerró las puertas a la poesía y no regresó jamás.