Y así brota en el alma la rebelión de un sueño que es como un perro arisco que le gruñe a su dueño
Y en sueños confunde la muerte, la vida: recuerda y olvida, suspira, respira con hórrido afán.
Y hoy igual que mañana, mañana igual que ayer un hombre enloquecido besará una mujer
Y los amantes saben, que sin querer siquiera hay un amor que crece como una enredadera
Y que un beso... uno solo puede más que el olvido si se juntan dos bocas en un beso prohibido
Y si en la noche hay algo queriendo amanecer es simplemente un hombre que besa a una mujer
Y si por algo es triste la lluvia que no llueve será porque es la lluvia condenada a ser nieve
Y si por algo es triste la lluvia que no llueve será porque es la lluvia condenada a ser nieve.
Ya no habrá días turbios... ya no habrá noches malas si hay un amor secreto que nos presta sus alas
yo cometí el delito de inventarte una estrella, y fue tuyo el pecado de ofrecerme una rosa.
Yo no sé desde dónde, hacia dónde, ni cuándo regresarás... sé sólo que te estaré esperando