Una prueba de patriotismo es hablar mal cualquier idioma que no sea el nuestro.
Vino, enseñame el arte de ver mi propia historia, como si esta ya fuera ceniza en la memoria.
Y así brota en el alma la rebelión de un sueño que es como un perro arisco que le gruñe a su dueño
Y en sueños confunde la muerte, la vida: recuerda y olvida, suspira, respira con hórrido afán.
Y hoy igual que mañana, mañana igual que ayer un hombre enloquecido besará una mujer
Y los amantes saben, que sin querer siquiera hay un amor que crece como una enredadera
Y no hables más muchacha, corazón de tiza. Cuando todo duerma, te robaré un color.
Y que un beso... uno solo puede más que el olvido si se juntan dos bocas en un beso prohibido
Y si en la noche hay algo queriendo amanecer es simplemente un hombre que besa a una mujer