El monstruo en su laberinto; y el tonto en su lío.
El mundo es fuerte y bello por los amigos.
El mundo es la suma total de nuestras posibilidades vitales.
El pensamiento es la única cosa del Universo de la que no se puede negar su existencia: negar es pensar.
El perdón siempre contiene justicia. Aunque no sea justo.
El perfeccionamiento es incesante renovación.
El poder no es más que el respeto a todas las manifestaciones de la justicia.
El poema sirve de guarida a mis escombros de espejo perverso de transparencia de sueños dibujados con debilidad por el alfabeto hostil.
El poeta ve lo poético aun en las cosas mas cotidianas.
El primer deber de un hombre de estos días, es ser un hombre de su tiempo.
El progreso consiste en navegar siempre en contra de la corriente, que es la rutina.
El progreso no consiste en aniquilar hoy el ayer, sino, al revés, en conservar aquella esencia del ayer que tuvo la virtud de crear ese hoy mejor.
El pueblo no es verdaderamente libre mientras que la libertad no esté arraigada en sus costumbres e identificada con ellas.
El pueblo que quiera ser libre, sea libre en negocios.
El que no pueda lo que quiera, que quiera lo que pueda.
El que quiera contemplar un torrente lo primero que debe hacer es no ser arrastrado por él.
El que sabe desdeñar su vida, sabrá siempre honrarla.
El que se ahoga no repara en lo que se agarra.
El que se emborracha en la paz es un cobarde. El que se emborracha en la guerra, sigue siendo un cobarde.
El que se tiene por hombre, ande quiera hace pata ancha.
El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo.
El rico se abre un cauce y luego el cauce esclaviza al río.
El ritmo es lo que hace a la poesía persuasiva y no informativa.
El sentimiento es un flor delicada, manosearla es marchitarla.
El silencio es el pudor de los grandes caracteres.