Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre, siento que debo haberme equivocado.
Cuando las deudas no se pagan porque no se puede, lo mejor es no hablar de ellas y barajar.
De la justicia no tienen nada que temer los pueblos, sino los que se resisten a ejercerla.
De lo que mis granaderos son capaces, solo lo sé yo, quien los iguale habrá quien los exceda no.