Para los hombres de coraje se han hecho las empresas.
Para mí la patria, no será nunca triunfo, sino agonía y deber.
Para pedestal, no para sepulcro, se hizo la tierra, puesto que está tendida a nuestros pies.
Para todas las penas, la amistad es remedio seguro.
Para verdades trabajamos, y no para sueños. Para libertar a los cubanos trabajamos, y no para acorralarlos.
Patria es humanidad, es aquella porción de la humanidad que vemos más cerca, y en que nos tocó nacer.
Patria es humanidad.
Pensar en viejo me abruma y, sin embargo, pensar en joven, en sano y arrogante joven, me parece tan insípido...
Pensar es prever.
Perder una ilusión, hiere. Perderlas todas, mata.
Perdonar es vencer.
Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran.
Política es eso: el arte de ir levantando hasta la justicia la humanidad injusta; de conciliar la fiera egoísta con el ángel generoso; de favorecer y de armonizar para el bien general, y con miras a la virtud, los intereses.
Por grandes y profundos que sean los conocimientos de un hombre, el día menos pensado encuentra en el libro que menos valga a sus ojos, alguna frase que le enseña algo que ignora.
Por primera vez me parece buena una cadena para atar, dentro de un cerco mismo, a todos los pueblos de mi América.
Prefiero el brillo de tus ojos al de los diamantes. Porque solo brillan para mí.
Pues el pájaro cantor jamás se para a cantar en árbol que no da flor.
Pues no tiene la capacidad de gobernar con justicia, y no debe gobernar el que no tiene la capacidad de convencer.
Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar.
Que no sabemos lo que nos pasa: eso es lo que nos pasa.
Quién da todo, quisiera dar más.
Quien cambia felicidad por dinero no podrá cambiar dinero por felicidad.
Quien confunde esposa con esclava, está confundiendo amor con propiedad.
Quién da conocerá la ingratitud, pero también la emoción de dar.
Quien en nombre de la libertad renuncia a ser el que tiene que ser, ya se ha matado en vida: es un suicida en pie. Su existencia consistirá en una perpetua fuga de la única realidad que podía ser.