Y si por algo es triste la lluvia que no llueve será porque es la lluvia condenada a ser nieve.
Ya no habrá días turbios... ya no habrá noches malas si hay un amor secreto que nos presta sus alas
yo cometí el delito de inventarte una estrella, y fue tuyo el pecado de ofrecerme una rosa.
Yo no sé desde dónde, hacia dónde, ni cuándo regresarás... sé sólo que te estaré esperando
. . . Mis políticas son así, dejar la idea honrada al cuidado de la honradez de los hombres.