Fácilmente aceptamos la realidad, acaso porque intuimos que nada es real.
Gentes que me son extrañas: esas que me creen solo sin ver que tú me acompañas.
Hacer el amor implica una conexión con el amor que no se da todo el tiempo, ni siquiera entre dos personas que se aman.
Hay comunistas que sostienen que ser anticomunista es ser fascista. Esto es tan incomprensible como decir que no ser católico es ser mormón.
Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.
Hay tanta plenitud en esta hora, tranquila entre las palmas de algún hado, que el curso del instante se demora lentísimo, cortés, enamorado.
He cometido el peor pecado que uno puede cometer. No he sido feliz.
He firmado tantos ejemplares de mis libros que el día que me muera va a tener un gran valor uno que no lleve mi firma.
He sospechado alguna vez que la única cosa sin misterio es la felicidad, porque se justifica por sí sola.
Hemingway, que fue medio compadre, terminó matándose porque se dio cuenta de que no era un gran escritor. Esto lo salva, en parte.
Hoy no me alegran los almendros del huerto. Son tu recuerdo
Hoy no me alegran los almendros del huerto. Son tu recuerdo.
Israelitas, cristianos y musulmanes profesan la inmortalidad, pero la veneración que tributan al primer siglo prueba que sólo creen en él, ya que destinan todo lo demás, en número infinito, a premiarlo o castigarlo.
La belleza es ese misterio hermoso que no descifran ni la psicología ni la retórica.
La Biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es inaccesible.
La caricia adormece, y a una región conduce más cercana a la tierra, a su silencio y sueño, bien tendidos, dichosos.
La derrota tiene una dignidad que la victoria no conoce.
La duda es uno de los nombres de la inteligencia.
La felicidad es la certeza de no sentirse perdido.
La felicidad no necesita ser transmutada en belleza, pero la desventura sí.
La Historia Universal es la de un solo hombre.
La imaginación está hecha de convenciones de la memoria. Si yo no tuviera memoria no podría imaginar.
La literatura no es más que un sueño dirigido.
La memoria, malla a malla, me cubre armando su mundo. Interior, mi noche calla. En tu recuerdo me hundo.
La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.