Bajo el capitalismo, el hombre explota al hombre. Bajo el comunismo, es justo al contrario.
Como fuerza social, un individuo con una idea vale por noventa y nueve con un solo interés.
Cuando nuestras actitudes superan nuestras habilidades, aún lo imposible se hace posible.
Cuando tratamos de descubrir lo mejor que hay en los demás, descubrimos lo mejor de nosotros mismos.
Cuando un hombre sabe a donde va el mundo entero, se aparta para darle paso.
Cuidado con la hoguera que enciendes contra tu enemigo; no sea que te chamusques a ti mismo.