La noche tiene mil ojos, el día uno sólo.
La noticia que a través de los sentidos adquirimos de las cosas exteriores, aunque no sea tan cierta como nuestro conocimiento intuitivo, merece el nombre de conocimiento.
La prueba de toda verdad reside, sencillamente, en su eficacia.
La razón y la ley son sinónimos.
La religión es sólo una manera de sacarles el diezmo a los ignorantes, sólo existe un Dios, y ése no se enriquece como los curas charlatanes.
La sabiduría suprema es tener sueños bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen.
La solemne niebla, significativa y movediza. El tonto con los jueces, entre los tontos un juez.
La única ética posible es hacer lo que uno quiere hacer.
La verdad mal intencionada es peor que la mentira.
La verdad se asienta en un limitado ámbito; el error, empero, es inmenso.
La victoria tiene un centenar de padres, pero la derrota es huérfana.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.
La vida es como un cuento relatado por un idiota. Lleno de palabrería y frenesí, que no tiene ningún sentido.
La vida primaria de la memoria es emotiva más bien que intelectual y práctica.
Las antipatías violentas son siempre sospechosas y revelan una secreta afinidad.
Las ciencias no tratan de explicar, incluso apenas tratan de interpretar, construyen modelos principalmente. Por modelo, se entiende una contrucción matemática que, con la adición de ciertas interpretaciones verbales, describe los fenómenos observados. La justificación de tal construcción matemática es sólo y precisamente que se espera que funcione.
Las conferencias de desarme son los ejercicios contra incendios de los pirómanos.
Las grandes naciones escriben sus autobiografías en tres manuscritos: el libro de los hechos, el libro de las palabras y el libro del arte.
Las heridas que no se ven son las más profundas
Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara.
Las maldiciones no van nunca más allá de los labios que las profieren.
Las máquinas voladoras más pesadas que el aire son imposibles.
Las medidas templadas, que equivalen a remedios prudentes, son hartamente nocivas cuando el mal es violento.
Las mujeres no son más que órganos genitales articulados y dotados de la facultad de gastar todo el dinero del hombre.
Las nuevas opiniones siempre son puestas en juicio y encuentran oposición, generalmente, sin ninguna otra razón que la de ser nuevas.