Lo que habéis heredado de vuestros padres, volvedlo a ganar a pulso o no será vuestro.
Los más grandes hombres están siempre ligados a su siglo por alguna flaqueza.
Muchos se muestran orgullosos de lo que saben y presuntuosos con lo que ignoran.
Nada revela tan a las claras el carácter de los hombres como aquello que encuentran ridículo.
No preguntemos si estamos plenamente de acuerdo, sino tan sólo si marchamos por el mismo camino.