El hombre feliz es aquel que siendo rey o campesino, encuentra paz en su hogar.
El hombre se cree siempre ser más de lo que es, y se estima menos de lo que vale.
El niño es realista; el muchacho, idealista; el hombre, escéptico, y el viejo, místico.
El verdadero alemán se distingue por su cultura plural y su unidad de carácter.
En cuanto se suprime la tiranía, estalla el conflicto entre aristocracia y democracia.
Entre todos los pueblos, fueron los griegos quienes más bellamente soñaron el sueño de la vida.
Hay en el objeto algo de ley ignorada que corresponde a la ley ignorada en el sujeto.