La clase de felicidad que necesito es menos hacer lo que quiero que no hacer lo que no quiero.
La juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la vejez, el de practicarla.
La naturaleza ha hecho al hombre feliz y bueno, pero la sociedad lo deprava y lo hace miserable.
La posesión de la riqueza tiene lazos invisibles en donde el corazón se enreda facilmente.
La radio marca los minutos de la vida; es diario, las horas, el libro; los días.
La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna.