Y yo recordando que olvidé tender la ropa, preguntándome qué andarás haciendo ahora.
Ya lo sé, lo que te doy es bien poco. Pero aunque el diario hoy se olvide de nosotros, mañana una paloma se posará en tus hombros.
Ya ves, a veces me canso de mí y de no tener valor para buscarte y cometer todo delito que este amor exija. "Quieta ahí, tus labios o la vida".
¿Cómo ha ido todo? ¿Me has echado de menos? ¿Sabes,? anoche apareciste en mis sueños, llevabas menos ropa.
¿Qué hago yo con las montañas de papeles que he firmado jurando morir o amar?.
La libertad, primero hay que aceptarla, después planificarla y, finalmente disfrutarla.