El rendirse a la ignorancia y llamarla dios siempre ha sido prematuro y sigue siéndolo hoy día.
Leída cuidadosamente, la biblia es la fuerza más potente para el ateísmo jamás concebida.
Negar un hecho es lo más fácil del mundo. Mucha gente lo hace, pero el hecho sigue siendo un hecho.
Si he hecho descubrimientos invaluables ha sido más por tener paciencia que cualquier otro talento.