No fue más que un poco de miel pero calentó mi cuerpo y en mi alma brilla aún como un gran sol.
Nutre la mente como lo harías con tu cuerpo. La mente no puede sobrevivir con comida chatarra.
Quiero al Sur, su buena gente, su dignidad, siento el Sur, como tu cuerpo en la intimidad.
Quítame la vida... Pero no tus besos, róbame la lluvia, pero no me niegues agua de tu cuerpo.
Si me mezclo en la vida, exagero su importancia; y si me alejo de ella, exagero su insignificancia.