Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas se fían de los demás.
Los que niegan la libertad a los demás no se la merecen ellos mismos.
Más le vale a un hombre tener la boca cerrada, y que los demás le crean tonto, que abrirla y que los demás seconvenzan de que lo es.
Mi libertad se termina donde empieza la de los demás.
Mucha gente cree que discrepa de los demás y lo que pasa es que no tienen valor para hablar unos con otros.
Mucho saber, menos ignorar es.
Nadie combate la libertad; a lo sumo combate la libertad de los demás. La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos.
No arrepentirse ni hacer reproches a los demás, son los pasos de la sabiduría.
No es bueno quien cree malos a los demás.
No hablaríamos tanto en sociedad si nos diéramos cuenta del poco caso que hacen los demás de lo que decimos.
No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás.
No hay mejor alegría que la que mejor alegría difunde entre los demás.
No juzguéis a los demás si no queréis ser juzgados. Porque con el mismo juicio que juzgareis habéis de ser juzgados, y con la misma medida que midiereis, seréis medidos vosotros.
No puedes aprender las lecciones de los demás en su nombre. Todos deben hacer por sí mismos el trabajo, y así lo harán cuando estén preparados.
No vayas con el corazón en la mano, lo helarán los demás.
No vayas contra lo que es justo para conseguir el elogio de los demás.
Nos interesan los demás cuando se interesan por nosotros.
Nos juzgamos a nosotros mismos por lo que no nos sentimos capaces de hacer, mientras que los demás nos juzgan por lo que hemos hecho.
Nuestra crítica consiste en reprochar a los demás el no tener las cualidades que nosotros creemos tener.
Nunca llegamos a hacernos a la idea de que contamos menos para los demás de lo que ellos cuentan para nosotros.
Obra de modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir.
Obra de tal manera que trates a los demás como un fin y no como medio para lograr tus objetivos.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Para ir adelante de los demás, se necesita ver más que ellos.
Para ir delante de los demás, se necesita ver más que ellos.