Cuando se dice que el dinero no hace la felicidad se alude, evidentemente, al de los demas.
Cuando tratamos de descubrir lo mejor que hay en los demás, descubrimos lo mejor de nosotros mismos.
Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella.
Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera.
De todas las formas de engañar a los demás, la pose de seriedad es la que hace más estragos.
El egoísmo no es vivir como uno desea vivir, es pedir a los demás que vivan como uno quiere vivir.
El hombre es el único que envejece; todo lo demás rejuvenece en torno suyo cada día.