A laurel ni a renombre aspiraremos, recompensa sin precio ni mudanza serán para nosotros ignorar el temor, deparar al hombre, y a nuestro corazón, la libertad.
Ignorar las consecuencias de los propios actos, eso es el infierno.
Ignorar para preguntar, y preguntar para saber, eso es aprender.
Lo que cuesta mirar, y sin embargo no me perdonaría ignorar tus ademanes.
Mucho saber, menos ignorar es.