Las tonterías dejan de serlo cuando son realizadas de forma atrevida por gente con sensibilidad.
Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.
Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad.
Se aprende más en la derrota que en la victoria, pero… ¡prefiero esa ignorancia!.