¡Arriba, haragán!. ¡No desperdicies la vida!. Ya dormirás bastante en la sepultura.
¡Basta de silencios!¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!
¡Fuego, la mañana hace fuego y nos golpea los corazones! Levantémoslos arriba, siempre arriba.
¡Oh, libertad gran tesoro! porque no hay buena prisión, aunque fuese en grillos de oro.
¡una vida llena de felicidad! nadie podría soportarla, porque sería un infierno en la tierra.