La política está en el aire mismo que respiramos, igual que la presencia o ausencia de Dios.
La primera mitad de nuestra vida nos la estropean nuestros padres; la segunda nuestros hijos.
La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.
La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.
La radio marca los minutos de la vida; es diario, las horas, el libro; los días.
La sabiduría es la recompensa por pasar la vida escuchando cuando uno hubiera preferido hablar.
La sabiduría no esta lejos del dolor humano, es más bien su compañera, su consejera.
La sencillez consiste en hacer el viaje por la vida, solo con el equipaje necesario.
La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.