La ignorancia está menos lejos de la verdad que el prejuicio.
La ignorancia humana no permanece detrás de la ciencia, crece tan rápidamente como ésta.
La imaginación está hecha de convenciones de la memoria. Si yo no tuviera memoria no podría imaginar.
La indiferencia del mexicano ante la muerte se nutre de su indiferencia ante la vida.
La inspiración viene de tu interior. Uno tiene que ser positivo. Cuando lo eres, ocurren cosas buenas.
La inteligencia se caracteriza por una incomprensión natural de la vida.
La ira acorta la vida.
La justicia es el pan del pueblo; siempre está hambriento de ella.
La juventud anuncia al hombre como la mañana al día.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
La juventud es el paraíso de la vida, la alegría es la juventud eterna del espíritu.
La juventud es feliz porque es ciega: esta ceguedad es su grandeza: esta inexperiencia es su sublime confianza. ¡ cuán hermosa generación la de los jóvenes activos!.
La juventud no es un tiempo de la vida, es un estado del espíritu.
La juventud no está hecha para el placer sino para el heroísmo.
La juventud viene sólo una vez en la vida.
La lectura es como el alimento; el provecho no está en proporción de lo que se come, sino de los que se digiere.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
La libertad es como la mañana. Hay quienes esperan dormidos a que llegue, pero hay quienes desvelan y caminan la noche para alcanzarla.
La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.
La libertad no es fruto que crezca en todos los climas, y por ello no está al alcance de todos los pueblos.
La literatura no puede reflejar todo lo negro de la vida. La razón principal es que la literatura escoge y la vida no.
La literatura puede ser una buena terapia personal, una especie de psicoanálisis por el que no se paga al psicoanalista.
La lógica es buena para razonar, pero mala para vivir.
La luna, la nieve, y ahora a través de la llovizna, ¡la luz de la mañana!.
La madurez hace al hombre más espectador que autor de vida social.