La felicidad no consiste en vivir bien y tener un excelente nivel de vida, sino en saber vivir. Es frecuente captar esto cuando la vida se acaba.
La felicidad no está en la ciencia, sino en la adquisición de la ciencia.
La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia.
La felicidad que da el dinero está en no tener que preocuparse por él.
La Fiesta de las estrellas; con mi pelo mojado yo me encuentro a alguien.
La filosofia moderna no ha pretendido reformar la vida. Por el contrario, quiso trasformar, la verdad.
La flecha de mi vida ha clavado sus rumbos en tu pecho y esquivo entre tus brazos el acecho de las cien rutas que mi paso olvida.
La fortuna no está hecha para los poltrones y para alcanzarla, antes que mantenerse bien sentado hay que correr tras ella.
La fuente de la vida es el corazón.
La fuerza y la flaqueza del ánimo tienen nombres engañosos; en realidad no son más que la buena o mala disposición de los órganos del cuerpo.
La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre.
La gente joven está convencida de que posee la verdad. Desgraciadamente, cuando logran imponerla ya ni son jóvenes ni es verdad.
La globalización está provocando un obsesivo afán de identidad, que va a provocar muchos enfrentamientos. Nuestras cabezas se mundializan, pero nuestros corazones se localizan.
La gloria del mundo es transitoria, y no es ella la que nos da la dimensión de nuestra vida, sino la elección que hacemos de seguir nuestra leyenda personal, tener fé en nuestras utopías y luchar por nuestros sueños.
La grandeza de Mahoma está en haber conquistado la mitad del globo en diez años, mientras que el cristianismo necesitó trescientos para establecerse.
La grandeza de un hombre está en relación directa a la evidencia de su fuerza moral.
La grandeza de un hombre está en saber reconocer su propia pequeñez.
La grandeza está en la verdad y la verdad es la virtud.
La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes.
La guerra es de por vida en los hombres, porque es guerra la vida, y vivir y militar es una misma cosa.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
La hiedra tiene larga vida.
La hiena ríe pues no piensa en el mañana.
La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda.
La historia es una repetición interminable del modo de vida equivocado.