Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella.
De los males de la vida nos consolamos con la muerte, y de la muerte, con los males de la vida.
Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar.
Defendemos el capitalismo porque es el único sistema orientado hacia la vida de un ser racional.