Las personas felices no tienen historia.
Llenas tus valijas de amor y te vas, a buscar el cuerpo de una mujer, y descubrís que amor es más que una noche y juntos ver amanecer.
Lo que me gusta del hombre es la inteligencia, el sentido del humor y un cuerpo fantástico. Pero si tiene un cuerpo fantástico puedo olvidar lo demás.
Los apócrifos: sería importante recopilar de nuevo lo que sobre ellos se conoce por la historia y demostrar que son precisamente aquellos textos, que ya en los primeros siglos de nuestra era inundaron las comunidades y por los cuales padece aún hoy día nuestro canon, la verdadera causa de que en ningún momento de la historia política y eclesiástica el cristianismo haya podido mostrarse en toda su belleza y nitidez.
Los cómics, descritos como imágenes en secuencias que cuentan una historia, es una forma muy antigua de comunicación gráfica. Comenzaron con los jeroglíficos en egipto y aparecieron de manera reconocible en láminas de cobre en la época medieval producidas por la iglesia católica para contar historias morales.
Los lugares más soeces y menos bellos de nuestro cuerpo son los que dan placer.
Los ojos son el punto donde se mezclan alma y cuerpo.
Los pecados escriben la historia, el bien es silencioso.
Los que ven alguna diferencia entre el cuerpo y el alma es que carecen de ambos.
Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado.
Los tiempos felices en la humanidad son las páginas vacías de la historia.
Más allá de la historia de las vidas sin gloria, sin honor ni sustento; guardaré del que escribe su mejor pensamiento; quiero amar a quien vive con las alas del alma desplegadas al viento.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado.
Me maravillo a menudo de que la historia resulte tan pesada, porque gran parte de ella debe ser pura invención.
Melancolía: extraña dolencia del alma que agujerea al cuerpo; de sabor agridulce. Un poeta le otorgó un pico voraz y dolorosamente tierno. Otro poeta la llamó rosa del aliento y damisela soledad. Para el sujeto desprevenido, la melancolía puede ser -en definitiva suena así y origina confusiones varias- un dulce tentador. Ingerir en grandes proporciones puede ocasionar trastornos serios en los recuerdos y desequilibrar la dieta de vida de cada jornada. Es improbable que un animal sentipensante pueda existir sin haber paladeado alguna vez un poco de melancolía.
Miraba hacia abajo, a Marilyn, ese espectáculo de cuerpo mamífero y esplendoroso vestido "transparente". ¿Habría tenido tiempo Marilyn de preguntarse si el Presidente iba a viajar a Los Angeles para ayudarla a celebrar su cumpleaños el primero de junio? Una celebración seguramente íntima; no, era improbable que hubiese tenido tiempo de preguntárselo, porque estaba atontada ante el micrófono, y con una sonrisa ausente, lamiéndose los labios pintados de rojo como en un intento desesperado de recordar dónde estaba y qué era aquello, con los ojos vidriosos, tambaleándose sobre sus tacos de aguja.
Muéstrame un obrero con grandes sueños y en él encontrarás un hombre que puede cambiar la historia. Muéstrame un hombre sin sueños, y en él hallarás a un simple obrero.
Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta ni la costumbre de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña, ni la sucesión de tu vida asumiendo palabras o silencios serán favor tan misterioso como mirar tu sueño implicado en la vigilia de mis brazos.
No existe simbolismos ni alegorías en mi historia. Eso de cinco magos = cinco sentidos está totalmente ajeno a mi manera de pensar.
No existe una historia de la humanidad, sólo hay muchas historias de todo tipo de aspectos de la vida humana.
No fue más que un poco de miel pero calentó mi cuerpo y en mi alma brilla aún como un gran sol.
No hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma.
No hay más que una historia: La historia del hombre. Todas las historias nacionales no son más que capítulos de la mayor.
No olvides tu historia ni tu destino.