El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen.
El ángel que presidió mi nacimiento dijo: Pequeña criatura, fruto de la dicha y de la risa, ve y esparce amor.
El aprendizaje es un simple apéndice de nosotros mismos; dondequiera que estemos, está también nuestro aprendizaje.
El aprendizaje no sólo exige escuchar y poner en práctica, sino también olvidar y después volver a recordar.
El arte de ser sabio consiste en saber a que se le puede hacer la vista gorda.
El arte del descanso es una parte del arte de trabajar.
El aspecto exterior pregona muchas veces la condición interior del hombre.
El buen humor es un deber que tenemos con el prójimo.
El cálculo nunca hace al héroe.
El cansancio ronca sobre los guijarros; en tanto que la pereza halla dura la almohada de pluma.
El cine es una investigación sobre nuestras vidas. Sobre lo que somos. Sobre nuestras responsabilidades -si las hay-. Sobre lo que estamos buscando. ¿por que querría yo hacer una película sobre algo que ya conozco y entiendo?.
El conocimiento de la belleza es el verdadero camino y el primer peldaño para la comprensión de las cosas que son buenas.
El conocimiento de los hombres no va más allá de su experiencia.
El conocimiento deja de ser el espejo mental del Universo para convertirse en un simple instrumento para manipular la materia.
El conocimiento no es algo separado y que se baste a sí mismo, sino que está envuelto en el proceso por el cual la vida se sostiene y se desenvuelve.
El desarrollo personal le lleva a su destino.
El desdichado no tiene otra medicina que la esperanza.
El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.
El dinero es algo muy singular. Le da al hombre tanta alegría como el amor y tanta angustia como la muerte.
El dolor es, él mismo, una medicina.
El egoísta construye sobre él los principios de la vergüenza y la culpabilidad.
El escenario de mi cuento es esta tierra, en la que actualmente vivimos. Pero el período histórico es imaginario.
El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano.
El genio sólo puede respirar libremente en una atmósfera de libertad.
El hábito es el enorme volante de inercia que mueve a la sociedad, su más valioso agente de conservación.