Ya no se dice nada que no se haya dicho.
Yo voy donde no haya entes que me digan nada y tenga que rendir examen de pureza entre impuros.
¿Cómo será posible que nada te conmueva, que no haya lluvia que te estruje ni sol que rinda tu fatiga?
¿dioses? tal vez los haya. Ni lo afirmo ni lo niego, porque no lo se ni tengo medios para saberlo. Pero se, porque esto me lo enseña diariamente la vida, que si existen ni se ocupan ni se preocupan de nosotros.
¿Es de extrañar que el amor haya preferido casi siempre el derrotero poético al filosófico?.
¿por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?.