Hay un método secreto para volver del casino con una pequeña fortuna: ir con una gran fortuna.
Haz de tu alma un diamante, a cada golpe una faceta más, para que un día sea toda luminosa.
He leído en alguna parte que para amarse hay que tener principios semejantes, con gustos opuestos.
He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido.
He sido forastera durante casi toda mi vida, condición que acepto porque no me queda alternativa.