Decir que los hombres son iguales es tan absurdo como proclamar que lo son las hojas de un árbol.
Después de las derrotas y las cruces, los hombres se vuelven más sabios y más humildes.
Dios está en todos los hombres, pero no todos los hombres están en Dios: Por eso sufren.
Dos cosas me admiran: la inteligencia de las bestias y la bestialidad de los hombres.